El #diseño es desordenado

Durante el proceso de diseño, no hay un camino recto desde el punto A hasta el punto B. En su lugar, piense en garabatos ondulantes que conducen a un destino final después de muchos desvíos.

Roger Martin, autor y decano de la Rotman School of Management, dice que el pensamiento de diseño implica “pensamiento integrador: la capacidad de explotar ideas o limitaciones opuestas para crear soluciones completamente nuevas”. Ese proceso puede ser complicado.

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Innovación operacional: del diseño a los procesos

Apoyo a la eficacia, la eficiencia y la calidad

Hoy se habla frecuentemente de la importancia de la innovación en la economía. Una gran cantidad de ejemplos exitosos de innovación y emprendimiento son mostrados todos los días y pareciera que fuera un tema “nuevo”.

Desde luego no lo es y, en particular, a nivel de la gestión de operaciones, la innovación ha estado presente desde siempre. Ya comentábamos en la primera clase la innovación de Ford con el diseño de la línea de ensamblaje.

Discutiremos hoy algunos elementos de ese aspecto de la innovación, el que se hace relevante para lograr eficacia y eficiencia operacional.

Lo veremos tanto desde el punto de vista del diseño de los productos, para que apoyen la eficacia, como también de las innovaciones en procesos que se han realizado a lo largo de décadas y que han permitido más eficiencia, pero también mejor uso de los recursos consumidos en los sectores industriales.

Cómo lucen y como funcionan

Una enorme cantidad de productos nos rodean hoy y muchas veces los juzgamos por su diseño exterior y sus funcionalidades, lo cual es muy importante.

Pero consideremos, por ejemplo, el caso de un procesador y picador de alimentos. Imaginemos que hemos comprado uno que al poco tiempo comienza a fallar: a veces no funciona. Una reparación por el taller encargado de la garantía determina que los cables internos están mal conectados. En otra parte del mundo, en la fábrica del picador, se evalúan reclamos permanentes respecto del funcionamiento del producto.

Entonces, alguien en el departamento de ingeniería recordó quejas de las personas de producción respecto a lo complejo que resultaba el hacer entrar los cables de las conexiones eléctricas y el pequeño módulo de control, dentro del reducido espacio de la base del aparato. Los operarios estaban destinando bastante tiempo en ajustar y alinear piezas y esto hacía que a veces las conexiones quedaran mal.

Este es un ejemplo en donde un producto puede tener un gran diseño externo y funcionalidad y cumplir su propósito, mientras funcione. Pero también pudo haber sido fabricado de manera más eficiente si los diseñadores hubieran pensando bien no solo los aspectos externos, sino también los internos.

El diseño es considerado fundamental para que un producto sea exitoso en su mercado, pero es también fundamental para una producción eficiente.

Esto se conoce como diseño para la manufacturabilidad o design for manufacturability, y sus principios establecen que un diseño adecuado no solo debe contribuir al éxito de mercado, sino también a que la fabricación resulte más eficiente y menos costosa.

Muchas áreas de una empresa están involucradas en el diseño (por ejemplo, márketing, diseño, ingeniería y desarrollo, operaciones de fabricación) y para que este sea exitoso es necesario que exista comunicación y trabajo en equipo entre estas áreas.

En empresas de clase mundial, los proyectos de desarrollo de nuevos productos son integrados entre esas áreas y son liderados por personas conscientes de la importancia del esfuerzo conjunto.

Diversos resultados empíricos muestran que si el trabajo colaborativo se aplica desde un comienzo, los resultados serán mucho mejores.

En caso contrario, se corre el riesgo de descubrir errores de diseño muy al final del proyecto, lo que implica tener que rehacer piezas, desechar procesos ya construidos, además del tiempo perdido de muchas personas, y un aumento significativo de costos. La figura 1 muestra las relaciones entre diseño y las otras áreas.

Hay diversas metodologías para esto. En la ingeniería concurrente , una serie de aspectos técnicos del diseño son trabajados en conjunto por los diversos equipos. Toyota desarrolló una versión del concepto que hace trabajar en un mismo diseño a varios equipos en paralelo, compartiendo ideas de modo que se produzca una “fertilización cruzada”, y los mejores conceptos vayan conservándose hasta el diseño final. Esta metodología se conoce como Set-based Concurrent Engineering .

Otra metodología es QFD , siglas que corresponden en inglés a Quality Function Deployment. La idea central es relacionar las características de diseño del producto con los requerimientos de los clientes (ya sea final o interno.)

Los costos y beneficios son tomados en cuenta para encontrar la combinación de características de diseño que mejor responden a esos requerimientos.

QFD ha tenido amplio alcance no solo en fabricación de productos manufacturados, sino también en servicios y ámbitos como la educación, para el diseño de currículos de estudio.

Muchas de estas iniciativas integradoras de diseño son apoyadas por tecnologías de información. Por ejemplo, los modernos sistemas de Diseño Asistido por Computador (CAD) permiten el trabajo colaborativo a distancia de diseñadores en diversos lugares.

De este modo podemos hacer que modificaciones de componentes, probarlas “virtualmente” discutirlas con proveedores, etc. Esto es válido tanto para fabricar un avión o un auto como en la industria de la moda, que también usa software especializado tipo CAD.

En algunos casos necesitamos garantizar que las especificaciones de diseño sean cumplidas con la mínima posibilidad de equivocaciones, asegurando de ese modo la calidad del producto. Esto se conoce como diseños “a prueba de fallas” o diseño “Poka-Yoke”. Ejemplos pueden ser observados frecuentemente a nuestro alrededor: conectores eléctricos, tarjetas de memoria y conectores USB que entran solo de una forma, etc.

Tecnologías para la eficiencia

Ya dijimos que buenos procesos son la base para lograr eficiencia, así que estos también deben ser tomados en cuenta. Muchas etapas pueden hacerse de manera mucho más eficiente cuando se cuenta con apoyos tecnológicos.

Desde los inicios de la producción industrial el uso de máquinas ha contribuido a mayor eficiencia. En alguna época se pensó que la automatización reemplazaría a las personas. No ha sido así, pero sí ha habido un aporte muy grande por parte, por ejemplo, de la robótica industrial.

El uso de sistema automatizado no solo ha permitido mayor eficiencia en algunos casos, y mejor calidad de fabricación, sino también que tareas rutinarias y peligrosas sean hechas sin riesgo de accidente para las personas. Esta es una faceta de la automatización que a veces no se ve y es muy importante.

Hoy muchas industrias han comenzado a usar tecnologías cada vez más sofisticadas para algunos de sus procesos críticos en calidad. Por ejemplo, la industria frutícola, que es muy importante en Chile, tiene que clasificar fruta en las empacadoras y uno de los criterios es el color.

El tradicional proceso de selección, con personas que tienes distintas visiones de colores, ha sido poco a poco reemplazado por sistemas automáticos de detección, más precisos y objetivos y que pueden procesar mucho más flujo.

Lo mismo en la industria salmonera, donde utilizan sensores especiales para “medir” las piezas de pescado que ingresan a la línea de envasado, lo que permite clasificarlas.

Del mismo modo, la innovación de procesos se ha manifestado en el diseño detallado de las líneas de ensamblaje y la definición de la distribución física ( layout ) de los procesos.

En términos de organización de los procesos, las tecnologías de fabricación entregan capacidades de producir cada vez más piezas diferentes, a menores costos y con mejor calidad, usando, por ejemplo, manufactura flexible , la cual se combina muchas veces con sistema automatizados.

Gracias a bajos tiempos de preparación, estos sistemas pueden cambiar de tarea con poco esfuerzo, potenciando la flexibilidad.

Todas estas tecnologías de procesos han tenido gran impacto, pero para empresas que están tentadas a incorporar algunas de estas, hay que tener claridad sobre las potencialidades de sus sistemas productivos, y saber aprovecharlas, ya sea para efectivamente ser mucho más eficientes y mejorar significativamente la calidad, o para generar una mayor variedad de productos.

Fuente: Elmercurio.cl

Tomado de: http://www.visionacuicola.cl/articulo.shtml?ia=4961&t=innovacion-operacional:-del-diseno-a-los-procesos